Link your life!
Alter Ego
Alter Ego – Primer esbozo
13 may
Alter Ego es el primer trabajo que estoy intentando crear. La primera influencia de este juego puede ser probablemente Jojo´s Bizarre Adventure. En este manga (y anime) los protagonistas tienen lo que ellos llaman un Stand, algo así como un alma que sale de su cuerpo y combate por ellos. En Alter Ego solo cojo la idea de jugar con dos personajes en la misma persona, el mundo de la magia de la serie la dejo de lado.
En Alter Ego, los jugadores llevaran a personajes que tienen una maldición (o bendición), dos personalidades luchan entre si en el mismo cuerpo. No todos los jugadores son iguales, por ello, algunos mantendrán un equilibrio entre sus personalidades, otros tendrán problemas dominando estas personalidades y otros solo buscarán la forma de dejar este mundo.
Lo único que me falta para empezar a diseñar el juego son los alicientes, eso que hace que un juego sea llamativo. Por el momento estoy pensando en que cada personalidad tenga unas habilidades y conocimientos que puede que la otra personalidad no conozca y por eso el jugador se vea obligado a tener que jugar con las dos personalidades.
El ido
7 may
Pues otro relato para Alter Ego. Será de los últimos antes de ponerme a escribir sobre el sistema de juego. Sobre el relato de Sonia, cuando tenga tiempo lo adaptaré un guión para un cortometraje y persentarlo a un chico que conoció OZN en el Festival de Sitges. Estos días no escribiré mucho en el blog porque esta semana tengo examenes en el instituto.
El ido
La noche era fría. La lluvia continua pero débil, me ponía de los nervios. Era el típico calabobos que no llega a humedecer tus huesos pero es lo suficientemente constante para que el pelo quede mojado y pesado durante toda la misión. Al día siguiente probablemente estaría resfriado.
Y allí estaba yo. Tumbado en la azotea de un edificio abandonado vigilando con mi rifle de precisión al objetivo. Mi objetivo era simple, hacer que la misión no se fuese a la mierda. Para ello tendría que eliminar a nuestro infiltrado si la misión se viese peligrar.
Pertenezco a un grupo especial subvencionado por el país y el ejercito, sin embargo, ninguno de los dos responderá por nosotros si algo ocurre. El grupo esta formado por una base científico-militar en la que un grupo de gafas de pasta experimentan con niños que mas tarde se convierten en maquinas de matar. Después estamos nosotros, un grupo de asalto formado por un variopinto cúmulo de especialidades. Las misiones siempre tienen la misma arquitectura: se utiliza al experimento de turno para una misión de alto riesgo para ver si es apto y nosotros tenemos que ir detrás de el para matarlo si no es apto y barrer la zona.
El último super-niño con el que trabajaba el equipo científico parecía un espécimen bastante interesante. Según nos decían los frikis, el chico fue encontrado en un hogar de adopción. Al parecer, el niño carecía de una personalidad propia, con un carácter similar al de un autista, el joven aparentaba estar en otro mundo. No hablaba ni emitía ningún sentimiento perceptible.
“El ido”, como lo apodábamos los del grupo de asalto mientras lo observábamos a través de los cristales de las vitrinas, empezó a responder a varias pruebas físicas y psicológicas. A ciertos estímulos, respondía de forma brutalmente violenta sin haber si do instruido en ella. Su velocidad se veía ampliada tres veces a la y su fuerza era cuatro veces mayor. Su inteligencia despertaba de forma prodigiosa y sus sentidos no tenían escala en la que medirlos. Este estado “berserker” fue controlado mediante implantes de última tecnología. Ahora los batas blancas podían activar la furia de esta bomba de odio cuando quisiesen.
Llegó el día en el que “El ido” estaba en su puesta a punto y necesitaba pasar la prueba. Su misión era recuperar unos datos de gran interés para el país que se encontraban en una base secreta de un país tercer mundista. Allí nos dejaron a los demás para besarle el culo al Ido y limpiárselo a los gobernantes si todo fuese mal.
“El ido” impresionó incluso durante la misión. Se infiltró por las instalaciones de una manera prodigiosa y aniquilaba a quien le molestaba de una forma rápida, sencilla y silenciosa. Consiguió la información y salió del edificio andando. Lo pude ver a través del objetivo. “El ido” debió percatarse de que le observaba y se giró hacia mi. Me miró, levanto la mano y me sonrió, “algo malo iba a pasar”. Comuniqué el movimiento del ido por radio y obtuve la orden de liquidarlo, sin embargo cuando volví a centrar la mirada en “El ido” ya se había esfumado del lugar.
Sonia
2 may
El domingo estuve de comida con mi familia y saltó un tema. Una mujer había muerto cerca de la casa que tenía un tio mio. He escrito un relato para Alter Ego basandome en la noticia.
Sonia
Hacía tiempo que no tenía noticias de Sonia. Maldigo el día que recibí su primer correo electrónico después de saber todo lo que ha ocurrido hasta el momento.
Sonia era una vieja amiga de la facultad, bastante guapa, a la que intenté tener como novia. Tras varios intentos la cosa quedó en “amigos”. A pesar de mi decepción como individuo las cosas no quedaron tan mal como esperaba y estuvimos disfrutando de nuestra amistad hasta que se fue al extranjero a terminar la carrera. Perdí contacto con ella durante años. Las cartas que yo enviaba no recibían respuesta y un día, simplemente, dejé de escribirme con ella.
Mi vida siguió un rumbo tranquilo. Terminé la carrera y estuve durante varios años buscando un trabajo para mi titulación mientras alimentaba mis bolsillos con dinero de esclavo. Tarde o temprano terminaría encontrando trabajo me decía, lastima que fuese mas tarde que pronto.
Un día, mientras me encontraba en mi nuevo despacho, recibí el aviso de un nuevo mensaje electrónico recibido. Alguien había enviado un mensaje a mi cuenta de correo personal, de la cual solo la conocían los mas allegados a mi. Sentí una mezcla de sentimientos entre los que destacaban una amplia decepción y algo de sorpresa juntado malamente en mi estomago o algo mas arriba. Como cabe esperar, el correo era de Sonia, a la cual le adjuntaba en todas mis cartas escritas a mano mi cuenta de correo con la esperanza de que algún día le diese por responderme.
Durante unas semanas estuvimos enviándonos recíprocamente correos sin parar. Había pasado mucho tiempo, muchas excusas debían ser justificadas y una curiosidad que complacer. Me contó que estuvo intentando contactar conmigo mediante correo postal, pero que al parecer las cartas no llegaban. Allí la conexión a Internet era escasa por no decir nula. Creerla o no creerla ya no me importaba mucho, la distancia había alejado nuestra relación y esas semanas estuvieron para recorrer la distancia que nos separó. Ahora trabajaba en otro país para una importante multinacional. Ganaba dinero pero no era feliz. Por lo que deduje en esos días, no tenía relaciones con otros hombres. Eso fue algo que me causó impresión. Era una chica bastante guapa y de buen ver, además tenía una personalidad muy atractiva. Sin embargo, las cosas no le iban bien. Decía que acudía desde hace poco tiempo al psicólogo. Por alguna extraña razón, sentía dolores en la cabeza, olvidaba las cosas con facilidad y tenía cambios de comportamiento bastante frecuentes.
Los correos cada día eran mas preocupantes. En pocas semanas tenía la impresión de que todo se le iba a caer encima. Sus problemas psicológicos hicieron cambiar sus horas de sueño y sus hábitos alimenticios. El problema derivó en un despido en la multinacional y el progresivo desplomo como persona de Sonia. Le intentaba convencer de que se viniese a su país natal, que podría tomarse un tiempo de descanso y luego volver a buscar trabajo. Unas vacaciones le vendrían bien, además sabía un par de amigos que conocí en la universidad que han acabado siendo médicos de bastante prestigio, podrían ayudarla. Ella se negaba, creía que podía solucionarlo todo ella misma, la solución la iba a llevar a cabo esa misma semana.
Meses mas tarde me enteré de que había muerto. Al parecer, cogió el coche para desplazarse de una ciudad a otra para ver a una amiga. De vuelta a su ciudad cambió el rumbo hacia un camino de tierra y se cayó con el coche en un canal. Murió ahogada. El tema, por supuesto, causó mucho interés por mi parte e intenté buscar recortes de prensa que hablasen del tema. La muerte de mi amiga había causado una nube de incertidumbre alrededor. Los periódicos hablaban demasiado pero no dejaban mucho claro. Al parecer, Sonia apareció dentro del coche inundado en la parte de atrás con el cinturón de seguridad puesto. Era imposible que otra persona pilotase el coche porque el coche se encontraba totalmente cerrado y es muy difícil cerrar un coche debajo del agua, no podría imaginarme tal titánico esfuerzo para realizarlo. El coche debió ser impulsado a propósito al canal porque tuvo que derribar unos hierros que hacían de quitamiedos para evitar que los coches pasen al agua. No era posible que una segunda persona se encontrase en el coche…
Un año exactamente después del accidente mortal de Sonia recibí un correo suyo. El principio del correo estaba encabezado por un mensaje publicitario: “EmailToFuture, envía ahora para recibirlo en el futuro.” Sonia debió utilizar el servicio para enviarme este correo y que lo pudiese leer estando ella muerta. En el correo contaba que los cambios de personalidad fueron incrementándose. Era como si dos Sonias estuviesen en el mismo cuerpo. No cabía en el cuadro de diagnostico del psicólogo y lo achacaba a otras cosas. Al no poder manipular totalmente estas dos personalidades, su vida fue en declive. La despidieron y fue empeorando física y psicológicamente. Una parte de ella quería intentar mejorar, otra, sin embargo, quería acabar con su vida. El conflicto entre sus dos personalidades acabaría esa misma noche. La parte de ella que quería acabar consigo mismo planeó suicidarse sin que la Sonia que quería vivir se enterase. El plan me fue explicado al detalle. La Sonia que quería fallecer de una vez, cogió el coche y de vuelta a casa se tiró por el canal. Se pasó a la parte de atrás, se abrochó el cinturón y esperó a que la otra Sonia se despertase en el coche inundado y viese que no podía hacer nada.
Resplandor
29 abr
Probablemente este sea uno de los relatos que adorne Alter Ego. Intentaré escribir varios para el juego y los iré subiendo poco a poco.
Resplandor
Miré el reloj, seguían siendo las 10:32. O el reloj se había parado o la clase de historia había roto las barreras del tiempo y solo se propagaba por el espacio, vamos que me aburría mucho. Con la cabeza inclinada y girada levemente, me intentaba distraer con las imágenes que las ventanas del aula me permitían ver. Un bloque de edificios dibujaba el paisaje. El cielo estaba despejado y lo único que llamaba la atención en ese cuadro era un árbol desnudo que solitariamente decoraba la composición. Siempre me llamó la atención una bolsa de plástico que estaba agarrada por el árbol a través de una rama. Probablemente, la bolsa llegó allá gracias al aire que en ese momento hacía que se ondease de una forma melódica. Por alguna extraña razón, el aire había perdonado a esa bolsa de basura la vida y esta llevaba colgada en el árbol desde que empecé el curso. Era como otro compañero del colegio que siempre estaba ahí.
Un ruido hizo girar mi cabeza. El sonido producido por la silla del profesor llamó mi atención. El sonido siempre es el mismo cuando un profesor se quiere poner de pie. Es como un preaviso de que tienes que estar atento. El profesor buscó una tiza por los cajones y cuando la encontró, empezó a dibujar un esquema gigante que abarcaba la mayor parte de la pizarra.
Intenté distraerme, pero en ese momento hubo una excusa perfecta. Por un segundo, los fluorescentes que alumbraban todos los días la clase hicieron como un leve amago de irse y bajó, durante un instante, la intensidad de su luz. Otro instante mas tarde, la intensidad de la luz se incrementó en un momento, hasta un punto en el que solo veía blanco y me molestaba tanto que me eché las manos a los ojos. La impresión, hizo que me levantase de la silla. Instintivamente intenté salir de la clase. Sin poder ver, conseguí llegar hasta la puerta. La abrí y llegué hasta el pasillo.
Tardé en darme cuenta. La luz blanca que inundaba todo el edificio no molestaba, había sido un acto reflejo cubrirme de ella. Después de darme cuenta, me percaté que nadie en la clase se había movido o dicho algo acerca del resplandor. Eché un vistazo desde fuera a la clase y seguía blanca, no podía averiguar si había alguien dentro de ella o no, no se oía nada. Giré la vista al pasillo y salté del susto. Al fondo del pasillo se hallaba una sombra con forma humana que se acercaba corriendo hacia mi. No me dio tiempo a hacer nada, cuando intenté responder, la sombra estaba delante mío. No paró de correr a pesar de estar yo en medio y entonces noté como entró dentro de mi. Sentí un ardor en el cuerpo, como si todo me quemase. Me miré el cuerpo en busca de daños físicos, pero no encontraba nada. El dolor iba desapareciendo hasta que inesperadamente volvió a su máxima viveza y vi como la sombra se desprendía de mi cuerpo. Se volvió a formar, pero esta vez era igual que yo. Tenía mi ropa, mi cuerpo y mi cara. Era una copia idéntica. Me miró y sonrió maliciosamente.
La siguiente vez que pestañeé, estaba sentado en mi putitre. El profesor seguí escribiendo el esquema en la pizarra y mis compañeros copiaban atentamente lo que el profesor ponía. ¿Había sido un sueño? La verdad que no lo se, las cosas cambiaron a partir de entonces y la bolsa de plástico desapareció del árbol.
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