Para mi, dirigir una partida es un coñazo, así de simple. Me encanta jugar partidas y partidas en ambientaciones que me interesan. Jugar una partida a juegos como D&D no me gustan mucho porque las partidas suelen basarse en tirar dados, para eso juego al Monopoly.
Pero dirigir, ay amigo, dirigir es otro tema distinto. Me encanta crear historias para juegos que me hacen pensar en como serían las cosas. Desarrollar una trama que pueda parecer interesante y que de mucho juego en una partida pero llevarla a cabo me parece muy aburrido. Siempre intento echarle la mierda a otro y poder jugar lo mas posible. Solo dirijo de forma solidaria, cuando hay que hacer partida y el master esta hasta los cojones de hacerlo siempre y es que el master también quiere jugar.
En grupos reducidos de jugadores o en grupos en los que no suela entrar ni salir mucha gente , siempre hay esos pequeños roles. Yo dirijo, tu juegas y suele ser así de siempre. Otros se turnan y otros se solidarizan con sus masters. Cambiar de aires esta muy bien, es otro punto de vista, otra forma de ver reglas y puede que le empiece a gustar dirigir a ese master novel.
