iPhone 3G

Mi nuevo hijo
Mi nuevo hijo

Hace tiempo que lo tengo pero quería hacer una reseña del aparato en cuestión. Lo decidí comprar a Estados Unidos como el antiguo EDGE por motivos obvios, salía más barato y encima no tenía que contratar ningún servicio telefónico ni atarme a pagar todos los meses la millonada.

Con el estrés (poco) que tenía en exámenes, me dió la vena derrochadora y me compré el primero que vi a un precio majo y puse en venta mi iPhone viejo. El cambio salía muy bien de precio y era un buen momento para hacerlo ya que en Septiembre sale una nueva reversión del iPhone y tal vez merezca la pena repetir la operación una vez más.

El viejo iPhone (EDGE) carecía de cobertura 3G, es la única desventaja que no me importaba pues no la uso nunca. El peor fallo que encontraba a este movil era el volumen de sus altavoces. Era imposible escucharlo en la calle y daba asco tener que ponerse los cascos para escuchar un vídeo que querías mostrar a la gente.

El iPhone 3G ha traido consigo algunas mejoras que me han agradado mucho. Para empezar, los altavoces dichosos. Ahora se oye cuando escuchas algo. El aspecto nuevo que más me ha gustado ha sido el geolocalizador, gracias al detector GPS, ahora puedes tener una referencia tuya en cualquier momento. Ya sea para llevar un recorrido cuando sales a correr, detectar radares en la carretera o saber donde te encuentras en Google Maps. Esto trae con ello un sin fín de tonterías que pueden ilimitar el uso en aplicaciones de todo tipo. La batería dura mucho más que su predecesora que es algo que pedía a gritos.

El resto del móvil en su gran mayoría sigue intacto, no se ha implementado de forma nativa la grabación de vídeo ni la multitarea. Se sigue sin poder enviar MMSs. Sigue teniendo una ergonomia que a más de uno le hará que se le resbale de las manos.

Por supuesto, este móvil es un capricho que decides tener. Por el precio que tiene seguro que hay alternativas mucho más suculentas o sino te compras un ordenador portatil que va a tener incalculables prestaciones más que el iPhone.

Si a alguien le interesa intentaré hacer reseñas de aplicaciones interesantes para el iPhone en un futuro cercano…

Dejo Yoigo y me paso a Simyo

Llevaba un tiempo quemado con Yoigo y decidí darme de baja hace cosa de un mes. El contrato empezó con mal píe. Me cobraron dos veces el móvil que compré, un Sony Ericsson Z610i y no hubo forma de que me devolviesen el dinero. Resulta que el segundo cobro no les aparecía por ningún lado. Puse cientos de reclamaciones que no sirvieron para nada.

Aunque los precios de Yoigo eran muy buenos y los móviles que ofrecian también lo eran (si no te los cobraban dos veces), había problemas que echaban para atrás. Uno de ellos fue su campaña de hablar entre Yoigos gratis para toda la vida. En principio era “para toda la vida” y podías tirarte hablando con otros Yoigo días enteros sin colgar la llamada. Llegué a leer casos de parejas que tenían el móvil conectado a la corriente para no tener que pagar la conexión de llamada. Con el tiempo, Yoigo cambió de idea y decidió que sólo se podía hablar una hora gratis al día. Esto provocó un verdadero Cancer para la compañía que ya no sería “Verdad de la buena”.

Otro problema que tenía era que no podía llamar a algunos amigos. Me decían que los números existian cuando era totalmente falso. Llegué a tener más de un apuro cuando quedaba con algunos amigos y no los localizaba o me retrasaba porque el móvil se convertía en una piedra inutil.

Al comprarme el iPhone decidí que quería liberar el viejo móvil para venderlo o darselo a alguien. Llamé a Yoigo para pedir el código de liberación y la conversación con la operadora no fue tan bien como debió ser.

-Disculpe, quería el código de liberación para mi móvil Yoigo que ha terminado el contrato.
– Digame el código IMEI de su móvil.
– Este es.
– Vale, recibirá un mensaje con el código de liberación.
– ¿Ahora?
– No, dentro de un tiempo.
– ¿Cuanto es dentro de un tiempo?
– Dentro de un mes.
– Entonces deme de baja.

Me iba a dar de bajas de todas formas, me diese o no el código de liberación. Pero el cachondeo era que el código de liberación se obtiene al instante y te quieren hacer pagar otro mes de contrato. Terminé dandome de baja y me pasé a Simyo.

Simyo es una OMV al igual que Yoigo. Sin embargo, Simyo no cobra una cuota mínima al mes. Si gastas 2€ en un mes, sólo te cobrarán eso. Además a través de la web puedes desactivar tu contestador o dar de baja la SIM si te han robado el móvil. Ahorrarte esas llamadas y los tiempos de espera al Servicio del Cliente esta muy bien. Además puedes consultar en cualquier momento tu saldo. Otra cosa que puedes hacer con Simyo es que puedes elegir tu número de móvil entre los que tienen disponibles.